Crianza sostenible: 11 consejos

11/05/2018
  • ¿Queréis una crianza más sostenible pero no sabéis por dónde empezar? ¿No tenéis claro que podéis cambiar para ser más respetuosos con el entorno y con vuestro bebé?

    Estas once propuestas os pueden ayudar a dar un paso adelante hacia una crianza sostenible.

    Rechaza las canastillas comerciales

    Toda mujer embarazada se ha encontrado en el supermercado o en las clases pre-parto con la oferta de una canastilla gratuita para celebrar la llegada de su bebé. Nosotros apostamos por rechazarlas.

    Normalmente dentro encontramos unas cuantas muestras de productos, generalmente de un solo uso, relacionados con los bebés: un pañal, un par de toallitas, una botella de agua de plástico, etcétera. Incluso he visto productos totalmente desaconsejables como infusiones para hacer dormir a los bebés o publicidad de leche artificial.

    Todos estos productos están envasados en plástico, son mono-dosis, y de un solo uso, por tanto son desechos no reutilizables. Además, estas canastillas son una vía de entrada de publicidad y mensajes que no generaran culpa, ansiedad y ganas de consumir más. Por este motivo mejor no tenerlas en casa.

     

    Da el pecho

    La leche materna es el mejor alimento para nuestro bebé, i nos protege a las mujeres contra enfermedades futuras. Es gratuita, no genera residuos, nos evita tener que comprar mil y un productos, no contamina, no daña a los animales o al medio ambiente, ni es producto de la explotación laboral. La lactancia materna es la alimentación más ecológica, sostenible y sana que hay, pero a veces puede ser complicada. Si es así, las matronas, las doulas y las asesoras de lactancia ayudar.

    Practica el colecho

    El colecho es la práctica de dormir juntos en una misma cama, aunque a veces se puede juntar otra camita o cuna para el bebé. Es una práctica segura, siempre y cuando se sigan unos mínimos de seguridad, como no ir a dormir bebido con el bebé.

    Esta forma de dormir ayuda a establecer y a facilitar la lactancia materna, es muy agradable, nos permite descansar mejor y no tener que levantarnos a media noche. Además no ahorra comprar cunas, sabanas y otros complementos para que nuestro hijo o hija duerman.

     

    Utiliza pañales de tela

    Los pañales de un solo uso fueron una revolución que permitió a las mujeres liberarse de una gran carga de trabajo, en una época donde no había lavadoras, tenían que hervir los pañales y estos eran complicados y poco prácticos. Pero hoy en día, con las mejoras en los tejidos, diseños y modelos;  y el uso de lavadoras, utilizar pañales de tela no supone un esfuerzo extra grande y en cambio aporta muchas ventajas. 

    Los pañales de tela  son más económicos a largo plazo, sobre todo si se tiene más de un hijo, y nos evitamos tener que ir a comprar cada semana y estar pendientes de si se acaban. No tienen blanqueantes y otros químicos en contacto con la piel de nuestro bebé. La cantidad de agua y de materias primas utilizadas en su producción y mantenimiento es menor que la utilizada en la producción de los de un solo uso, genera menos residuos, y sobre todo menos residuos plásticos y químicos, y la materia fecal no acaba en nuestros suelos sino que es filtrada y procesada por los sistemas de depuración de aguas.

     

    Usa un portabebés

    Los portabebés son un sistema práctico y cómodo para transportar a nuestros pequeños, no ocupan mucho espacio, son económicos y generan menos residuos en su fabricación que otros sistemas. Llevar a los bebés cerca de nuestro cuerpo favorece la regulación de su temperatura corporal, los aleja de los humos de los coches, les ayuda a integrarse en la vida social de los adultos, favorece la lactancia materna, y  ayuda a prevenir cólicos y a tranquilizar a los bebés.

    Escoger un buen portabebés es muy importante, ya que cada bebé y cada familia tienen unas necesidades y preferencias determinadas; y un portabebés que va perfecto para unos puede no ser el adecuado para otros. Las asesoras de porteo podemos ayudar a encontrar el que os irá mejor. 

     

    Reutiliza la ropa

    Los bebés y los niños y niñas pequeños crecen muy rápido y se les queda la ropa pequeña mucho antes de que se estropee. Reutilizar la ropa de hermanos, amigos o familiares, y comprar ropa de segunda mano es una forma sencilla y económica de contribuir a generar menos residuos textiles y alargar la vida de las piezas ya producidas.

    Si queremos comprar ropa nueva, podemos optar por piezas confeccionadas con materiales reciclados, producidos de forma sostenible, con tintes y procesos que no dañen el medio ambiente y libres de trabajo esclavo o infantil.

     

    No te dejes “deslumbrar” y lo compres todo

    Muchas veces las tiendas, los familiares, las revistas o los libros nos proporcionan unas listas larguísimas de todo aquello que “necesitamos” para poder cuidar de nuestro bebé. La mayoría de los productos que incluyen son inútiles o bien, solo sirven para un periodo de tiempo muy corto. Algunos nos ofrecen soluciones milagrosas, otros nos prometen estimular a nuestros hijos para que se desarrollen al máximo, o bien para reforzar su independencia.

    Nosotros recomendamos evaluar las necesidades reales, la utilidad del producto, las ventajas frente a los inconvenientes, las alternativas reutilizables y los objetos que tenemos en casa que pueden tener la misma función.

     

    Pide que te dejen todo aquello que necesitas

    Si después de evaluar las necesidades que tenemos como familia vemos imprescindible tener una cuna o un cochecito, un calienta biberones o cualquier otra cosa es mejor encontrar quien nos lo deje. De esta forma, no solo ahorramos el dinero que cuesta comprar e l productos, sino que evitamos que este acabe en un vertedero, y no generamos gasto energético, de agua y de recursos naturales para producir otro nuevo.

    De la misma forma si compramos algún producto especial para bebés, una vez ya no lo usamos es recomendable guardarlo para el próximo hijo, dejarlo a la familia y a los amigos o darlo para que otros puedan usarlo.

     

    Opta para productos ECO

    Hay productos que no se pueden compartir ni reutilizar como el jabón, las cremas, la comida, etcétera; para estos casos mejor utilizar productos ecológicos, de comercio justo, kilómetro cero y no envasados en plástico. En muchos casos no podrás encontrar un producto que cumpla con todos los “requisitos”, pero es una forma de recordar que aunque sean elementos de un solo uso, es importante saber su origen, cómo y con qué  están hechos, quien los ha elaborado y que impacto tienen.

     

    Los juguetes, mejor pocos y de calidad

    Los bebés y los niños y niñas tienen juguetes des de antes de nacer, a los abuelos, tíos y amigos les gusta regalarlos,  a los padres les hace ilusión comprarlos y en todas las fiestas se regalan. Pero, ¿los pequeños necesitan tantos juguetes? ¿Los juguetes tienen que ser de plástico? ¿Y tener tantas luces y sonidos?

    Hay juguetes sostenibles, que estimulan la creatividad de los niños  y son bonitos, producidas con materiales respetuosos para el medio ambiente  y en condiciones laborales dignas, con un planteamiento educativo interesante y que gustan mucho a los pequeños. Escoger juguetes es tan importante como la alimentación o la escuela, son una fuente de aprendizaje muy importante.  

    Lee, lee mucho

    Por último, creo que este consejo no solo es aplicable a la crianza sostenible, sino a todas las áreas de la vida de una persona; infórmate, lee, descubre. 

    Hay muchas cosas que hacemos por desconocimiento del impacto que generan o porque no conocemos las alternativas, y leyendo, buscando información y compartiéndola, podemos mejorarlas.

     

Nonaina


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